El yacimiento arqueológico
Durante las obras de excavación del nuevo centro de gestión corporativa de Lavazza, los arqueólogos descubrieron los restos de una iglesia funeraria en la esquina entre Corso Palermo y Via Ancona. Se remonta al cristianismo primitivo y, originalmente, se había construido sobre una necrópolis que un día ocupó el mismo lugar.
En colaboración con Cino Zucchi Architects, se modificó el proyecto Nuvola para proteger este sorprendente e importante descubrimiento. La iglesia, con una sola nave que mide 12,7 m por 20 m, tiene una serie de tumbas, tanto dentro como fuera de su perímetro. La datación del complejo es problemática, pero sus características arquitectónicas sugieren el periodo comprendido entre la segunda mitad del siglo IV y el siglo V d. C. Puede ser la iglesia dedicada a San Segundo el mártir, cuyas reliquias fueron trasladadas dentro de las murallas de la ciudad cuando se encontraba bajo la amenaza de la invasión de los sarracenos, a principios del siglo X.
El área arqueológica identificada comprende 1600 m2, de los cuales 400 m2 se encuentran bajo el nuevo centro de gestión corporativa de Lavazza. Una zona acristalada a nivel de calle y la iluminación escénica permitirá a los transeúntes ver los restos de la basílica.
Lavazza, la ciudad de Turín y el Soprintendenza Archeologia del Piemonte firmaron un acuerdo en julio de 2014 para desarrollar y mejorar el yacimiento arqueológico. Para garantizar la preservación efectiva del área se diseñó una cubierta metálica con paneles de madera, tratada con una capa vegetal densa pero liviana que protege el yacimiento arqueológico del sol y facilita el deslizamiento del agua de lluvia. Un sendero con letreros informativos permite al público visitar el yacimiento a lo largo de Via Palermo y en la esquina con Via Ancona.