Podríamos decir que es la suma del gusto (dulce, amargo, ácido), el aroma (afrutado, especiado, achocolatado) y las sensaciones táctiles (cuerpo, astringencia, temperatura).

“Sabor” abarca todo lo que paladeamos al tomar una taza de café: toda la experiencia, capaz de hacernos apreciar plenamente su valor.